En este proyecto se integra el vestidor con el dormitorio, creando una transición natural entre ambas zonas y aportando continuidad visual al espacio. La calidez de la madera se combina con la suavidad y calidad de los tejidos de la ropa de cama, dando lugar a un ambiente elegante, sereno y muy cuidado. Además, se ha planteado una distribución pensada para almacenar la ropa de forma ordenada, práctica y bonita, reforzando la sensación de armonía en todo el conjunto.
Arquitectura de Interiores
Natalia Arranz
Habitación y Vestidores
Suite con Vestidor Abierto
Dormitorio y vestidor conectados entre sí.